Trastorno específico del aprendizaje


Los trastornos en habilidades escolares es una condición que afecta la capacidad de un niño, adolescente o adulto para adquirir y aplicar habilidades de lectura, escritura y matemáticas, afectadas por deficiencias en la atención, la memoria o el razonamiento, y que afectan a la actividad escolar, laboral y/o social. Estas dificultades, no tienen nada que ver por una educación inadecuada, diferencias étnicas o culturales, problemas visuales, auditivos, o déficit cognitivo, que conlleva a dificultades en el aprendizaje.
Entre los diferentes tipos de trastornos en habilidades escolares existen:
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Dislexia: Dificultades en la lectura, debido a inconvenientes para identificar los sonidos del habla y aprender a relacionarlos con las letras y las palabras
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Dispraxia: Trastorno psicomotriz, hace que los movimientos que requieren la movilización y coordinación de varios grupos musculares el niño las lleve a cabo con lentitud, torpeza y dificultad, así sean sencillos a simple vista.
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Disgrafia: Dificultades en la escritura, debido a la falta de coordinación de los músculos de la mano y el brazo, existiendo deficiencia en la percepción visual y espacial, sólo afecta la letra, más no la ortografía.
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Disortografía: Alteración del lenguaje escrito, existen dificultades en la ortografía y la escritura.
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Discalculia: Dificultades para realizar cálculos matemáticos, como recordar y reconocer números, aprender a contar etc..
SIGNOS DE ALARMA

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A la edad de 6 años, máximo 7 años, aún no tiene una adquisición completa del lenguaje (oral, comprensivo y de procesamiento)
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No puede dominar las habilidades de lectura, ortografía, escritura o matemáticas en los niveles de edad y grado esperados
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A la edad de 5 años no es capaz de contar en los dedos
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Durante la edad escolar, los niños presentan dificultades para sostener un lápiz, abrocharse los botones, mantener el equilibrio, suelen tropezarse o caerse con facilidad
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En la edad escolar, evitan las prácticas deportivas, dibujar, escribir (Suele atrasarse con mucha frecuencia)
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Entre los 7 y 9 años de edad, no escribe bien, le cuesta leer, le dificulta aprender palabras nuevas, se atrasa fácilmente con el dictado.
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A partir de los 4 y 5 años edad, no reconoce los números, no reconoce patrones numéricos, presenta dificultades para recordar direcciones, le cuesta agrupar objetos en cantidades determinadas, al igual que, dificultad para ordenar los números.
Algunos signos de alarma para detectar trastornos en habilidades escolares a temprana edad son:

"Tener muy en cuenta que las dificultades de aprendizaje no se explican mejor por discapacidades intelectuales, trastornos visuales o auditivos no corregidos, otros trastornos mentales o neurológicos, adversidad psicosocial, falta de dominio en el lenguaje de instrucción académica o formaciones educativas inadecuadas"
TRATAMIENTO


Neuropsicología: Es necesario que el niño cuente con una valoración neuropsicológica, para que el especialista determine cuales son las causas específicas actuales que alteran/afectan las habilidades en el aprendizaje, al igual, si coexisten problemas emocionales, sociales o familiares, con el fin de brindar un diagnóstico u observación y ofrecer un apoyo personalizado.
Terapia ocupacional: Al existir trastornos psicomotrices, dificultades que afectan la motricidad del niño o la niña, necesita ser visto por un terapeuta ocupacional para ayudar a los niños a desarrollar habilidades motoras más sólidas, al igual que a identificar y manejar las sensibilidades o dificultades sensoriales mediante técnicas de integración sensorial.
Apoyo escolar: Es necesario que el niño con un diagnóstico que dicte las dificultades académicas actuales, con el fin, de que el niño o adolescente cuente con el apoyo de las instituciones educativas para que puedan elaborar apoyos psicopedagógicos que permita mejorar su rendimiento y adaptación escolar, mediante ajustes razonables, enseñanza de actitudes y estrategias de estudio basadas en los puntos fuertes y débiles de cada niño, un trabajo que debe ser coordinado por la escuela mediante asesoramiento y ayuda a los maestros para que éstos realicen adaptaciones en el aula y ayuden al niño a aumentar sus posibilidades de éxito y disminuir las de fracaso. En estos casos, también la institución debe dar remisión al niño cuando notan dificultades que afectan su desempeño académico y de formación.
