Trastorno de atención e hiéractividad - TDAH

Es un trastorno de origen neurobiológico, hay problemas en los circuitos reguladores que comunican dos zonas cerebrales, como lo son: El córtex prefrontal y ganglios basales, áreas que se comunican a través de neurotransmisores como la dopamina (atención y la concentración) y noradrenalina (nivel de conciencia, la percepción de los impulsos sensitivos).



Existen tres subtipos de TDAH:
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Falta de atención predominante: La mayoría de los síntomas corresponden a la falta de atención.
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Conducta hiperactiva/impulsiva predominante: La mayoría de los síntomas son la hiperactividad e impulsividad.
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Combinado: Esta es una mezcla de síntomas de falta de atención y síntomas de hiperactividad/impulsividad.
Características de dicho trastorno
Los síntomas principales son:
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Déficit de Atención (TDA): el niño/a tiene dificultad para concentrarse y mantener la atención. (Se atrasan constantemente, pierden las cosas fácilmente, se distrae con cualquier ruido, objeto, persona; suele expresar una mirada perdida la mayor parte del tiempo).
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Hiperactividad: Se caracteriza por moverse en momentos inadecuados, falta de constancia, dificultad para relajarse, se nota con energía todo el tiempo, suelen ser bruscos en los juegos, entre otros.
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Impulsividad: Se muestra impaciente, conflictivo, interrumpe en las conversaciones y no piensa antes de actuar, entre otros.
Para que estos síntomas se asocien al TDAH se tienen que dar ciertas condiciones:
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Debe presentarse antes de los 7 años y tener una duración superior a los 6 meses.
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Debe afectar a 2 de los 3 ámbitos que rodean el niño o la niña (casa, colegio y vida social).
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Debe tener un impacto significativo mostrando un importante deterioro atencional, inquietud motora, comportamental y/o en el aprendizaje (retener información a corto y largo plazo).
